Hoy decidí enviar un correo electrónico al abuelo a su cuenta de coquí.net… pienso que ya no quedan muchos usuarios registrados. Será un correo que se quedará como no leído. Hoy decidí escribirle al abuelo que desde el amor me hizo su nieta. Y es que hay vínculos más fuertes que la sangre o los apellidos.
Hoy decidí escribir lo que no pude decir cuando yacía frente a mí. Las palabras dichas, se quedarían cortas en medio de todos. Y la verdad, preferí escribirlas al universo, sabiendo que era un ávido lector. Ojalá, que, sentado en la butaca de la terraza de la eternidad, pueda leer mis letras.
Hoy decidí decirle en mis letras lo que pudo ser parte de un mensaje de recordación. Si, escribí un mensaje que nunca leí. En medio del momento y mientras escuchaba a otros hablar sobre él, recordé que él y yo conectábamos con la lectura… que mejor, que escribirlas para que pueda leerlas cuando así lo desee.
Soy nieta de los abuelos e hija de mi suegra…. Si, ellos me hicieron suya y yo los hice míos desde el inicio. También me convertí en hermana y mejor amiga, sobrina, prima, titi… Hay tantos vínculos que se pueden crear desde el amor y la unión familiar.
Mi esposo, me regaló una familia maravillosa y eso es algo de lo cual siempre estaré agradecida. Claro, mi mamá también ganó un hijo… Y si, como se imaginarán… las suegras viven reclamando como suyos a los hijos de la otra.
En fin… abuelo, espero te guste este mensaje que quedo guardado en borrador. Te amo por siempre
Es en estos momentos de transición cuando las contradicciones de la vida se hacen más evidentes. Y es que los procesos de perdida, representan una gran oportunidad para reflexionar sobre la vida. ¿cómo deseas ser recordado? ¿Cuál quieres que sea tu legado? Porque cuando hayas expirado, los que estén a tu lado narraran tu historia… como viviste tu vida determinará como tu historia será contada.
Y es que la historia de un hombre puede ser narrada desde muchas perspectivas, desde un mirar profesional, académico, familiar… entre tantos otros. Sin embargo, cuando se trata de mi abuelo, su historia es nuestra historia. Porque su mayor legado, su verdadero orgullo, siempre fue y será su familia. Proverbios 17:6 dice: “Los nietos son la corona de los ancianos, Y los padres son la honra de los hijos”. Y así era, su casa decorada con fotos de generaciones de nietos y biznietos, muestran el orgullo de tener una familia numerosa. Y la devoción de su prole para cuidarlo y protegerlo cuando más les necesito, dan testimonio de un amor reciproco.
El 15 de junio, día de los padres, el tiempo se detuvo y nuestro corazón salto un latido, ante su deceso. Pero les digo: “Hemos sido derribados, pero no destruidos” porque esta familia fue construida sobre la roca. Nos sostenemos en el amor que sobrepasa todo entendimiento. Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré; Salmo 18:2
Mi abuelo… sí, fue mío, porque lo amé desde la primera vez que cruzamos miradas. Contra todo pronóstico y pese a las advertencias de mi ahora esposo, nuestro encuentro dio un giro inesperado. La primera vez que lo conocí, fue él quien terminó siendo entrevistado. Si, abuelo solía entrevistar de forma meticulosa y profunda a todos.
Con mirada tranquila, me observaba mientras compartía recuerdos, que su mujer complementaba con ternura. Abuela… ella completaba la historia de esos momentos en los que juntos fueron construyendo una hermosa familia, una familia que hoy también es la mía.
Recuerdo que, de entrada, me sorprendió que pidiera mi correo electrónico. Días después, descubrí que recibiría las reflexiones más hermosas que jamás imaginé… para luego ser cuestionada sobre mi parecer. Y es que cuando Dios bendecirá, usará todos los medios, cualquier situación, cualquier circunstancia.
Claro, también aprendí que la falta de internet o problemas con la cuenta de coquí.net representaría una emergencia que ameritaba atención inmediata.
Nunca me incomodaron sus preguntas, al contrario, siempre pensé que su amor por nuestra familia era tan grande que era su forma de indagar y asegurar entendernos mejor.
Era un hombre inteligente, un ávido lector, íntegro, meticuloso y estructurado… usaba anécdotas para demostrar sus argumentos. Hombre estratégico y astuto “He aquí, yo os envío como a ovejas en medio de lobos; sed, pues, prudentes como serpientes, y sencillos como palomas.” Así era abuelo, pausado, prudente y humilde. Porque aún los comentarios que hacían temblar o reír a más de uno, eran realizados desde su convicción.
Dominaba el arte de la palabra, así que provocó a más de una persona y disfrutar de esas interacciones que terminarían en un regaño para él, eran una aventura. Imagínate, vivía rodeado por mujeres. Mujeres fuertes, llenas de convicción y de temple. Mujeres que lo amaban intensamente y cuidaron de nuestro sol, hasta su último respiro.
Todo un inspector cuando se trataba de evaluar una tarea hecha por alguien más… excepto por mi esposo. A él le enseñó todo lo que sabía, así que ahí estaba seguro y confiado.
Mi abuelo tenía una campaña personal: asegurarse de que sus nietos se casaran. Hacía un seguimiento exhaustivo, meticuloso y constante, porque simplemente quería ser testigo de cómo construíamos una familia tan hermosa como la suya. Por eso fue fácil elegir a nuestro padrino de bodas ¿quién mejor que el abuelo para firmar nuestro certificado de matrimonio? A diferencia de lo que pensábamos, en su brindis no mencionó su clásico consejo de que “primero vienen las flores y después las vainas”. Tampoco recurrió a su habitual expresión de “No es fácil.” Nos regaló, en cambio, una de las reflexiones más hermosas que jamás hayamos escuchado, acompañada de un gran abrazo.
Algunos dirían que no era expresivo, pero tengo muchas fotos que atestiguan lo contrario. De mi abuelo podría continuar hablando sin detenerme, pero hoy quiero compartir algunas de las tantas lecciones que nos dejó:
1. Reconoce tus raíces – Nunca olvides de dónde vienes, el camino recorrido y de donde Dios te saco. Para él, era su querido Cabo Rojo. “Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios…” Deuteronomio 8:2
2. El trabajo honra – No importa lo que hagas, lo importante es darlo todo por tu familia. Proveer para tu familia. A veces será difícil, será bajo nevadas, pero la recompensa llegará. Hagan lo que hagan, trabajen de buena gana, como para el Señor y no como para nadie en este mundo, conscientes de que el Señor los recompensará con la herencia. Colosenses 3:23
3. Elige bien a tu compañero de vida y construye tu casa sobre la roca porque cuando caigan las lluvias, crezcan los ríos y soplen los vientos… tu casa estará segura y firme.
4. Si el ruido externo te abruma, respira – Cierra los ojos, eleva las cejas y respira… desarmarás a quien está discutiendo contigo. Porque Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro auxilio en medio de la tribulación. Salmo 46:1-3
5. El mandamiento número 11… – Ese no está en la biblia y sin embargo, Sed sobrios, estad alertas. Porque las luchas que a veces llevamos son espirituales. Confiad en el Señor y el los librara. 1 Pedro 5:8
6. La lectura enriquece – Lee todo tipo de género, estudia, aprende. El conocimiento es lo único que nadie podrá quitarte. El corazón inteligente busca conocimiento, más la boca de los necios se alimenta de necedades. Proverbios 15:14
7. Aléjate de lo que ponga en duda tu esencia, tu integridad– Retírate antes de comprometer tus valores. Sin importar lo que dejes atrás… a veces hay que saber cuándo alejarse sin importar los años de vinculo y el tiempo dedicado. Apártate del mal y haz el bien, busca la paz y síguela.
8. Vive y trabaja con integridad – No hay excepciones a este principio. En cuanto a mí, en mi integridad me has sustentado, y me haces estar delante de ti para siempre. Salmo 41: 12-13
9. Lleva tu edad con orgullo – Es tu historia, tu legado, tu experiencia
10. Trabaja, pero también descansa – Siéntate en la butaca, disfruta la terraza de la vida mientras el viento se lleva lo que no te brinde paz.
11. Conoce el mundo, pero ten un hogar al cual regresar – Porque siempre habrá un lugar donde tu corazón pertenezca. Ese que te acogerá y te recibirá con brazos abiertos. Tu remanso de paz, tu hogar.
12. Puedes enfrentar la tormenta… – Si tus cimientos son fuertes, todo estará bien. Contra todo pronóstico, la computadora que enfrento los vientos y el agua del huracán María…prendió. Tu esencia y quién eres, siempre saldrá a flote en medio de la dificultad.
13. Construye relaciones duraderas – Pero, sobre todo, construye una familia que te honre en vida y te acompañe en el ocaso. Una familia que te ame tanto que vivas a través de sus recuerdos, de sus lecciones, de los momentos compartidos, en las anécdotas.
Abuelo, gracias por tu amor, por tus enseñanzas…por tu presencia en los momentos más significativos, en los alegres y en los más difíciles. Hoy te acompañamos y honramos tu memoria…. con nuestros recuerdos y con nuestras historias de vida. Te amo
Hasta Siempre,
Tu nieta