Te acompañare, aunque no lo sepas

Y mientras muchos te acompañen en tus amaneceres, poco sabrás de quien te acompañará en tus ocasos. No serán muchos los que soportarán el sonido constante de las maquinas que alarguen tu vida. Serán muchos menos los que estarán dispuestos a decirte que estes tranquilo… todo estará bien.

El verdadero amor no es aquel que te acompaña en la vida, el verdadero amor es aquel quien te acompaña en tu caminar hacia la muerte. Es la verdadera empatía del que sabe que ya no hay mañana. Es el ofrecerlo todo cuando no habrá nada de vuelta. Es entender que en un instante todo se acaba.

Es un momento de acompañar… dar calma a un alma que dice adiós. Es saber que no habrá palabras de vuelta y será una máquina quien dictará el discurso. Quizá no viste su primer aliento y, sin embargo, hoy presencias su ultimo en total respeto.

Es sostener su mano y hablar tranquilos o cantar canciones cual si fuera un niño. Es arrullar a un alma que se despide. Veras como el cuerpo se transforma en segundos y es que allí yace el cuerpo, mas ya no está su ser. Te permitirás un momento de debilidad, en silente agonía, recordando que aun puede escucharte en la lejanía. Sera poco tiempo y lo usaras, para decirle gracias por todo.

Descubrirás, que en la muerte no hay resentimientos… es decir adiós inclusive a eso. Es saber que el final es definitivo y que ahora comienza el verdadero reto. Es descubrir quien era el que habitaba el cuerpo. Historias contadas por extraños que creen conocerlo.

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